Bajo
la denominación de Parque Natural de las Sierras Subbéticas
encontramos un espacio protegido por la Junta de Andalucía en 1988,
de gran riqueza ecológica y paisajística, con una superficie de
31.568 Ha., distribuido de forma irregular entre ocho municipios de
la Mancomunidad: Cabra, Carcabuey, Doña Mencía, Iznájar,
Luque, Priego de Córdoba, Rute y Zuheros.
El elemento más
característico de esta zona de media montaña es el hermoso modelado
Kárstico de su roca caliza. El terreno, de fuertes pendientes y
elevaciones, se alza sobre bellos y estrechos valles.
El Parque Natural encierra en su interior el pico más elevado de la
provincia de Córdoba La Tiñosa, con 1.570 metros. Otras sierras de
gran belleza son las de Cabra, Rute y Horconera, en esta última
hallamos la mencionada cumbre de la Tiñosa, junto al pico Bermejo de
1.470 metros. La Sierra de Cabra ofrece interesantes formaciones
geológicas como el Lapiaz de los Lanchares. En sus estribaciones se
podrá observar los vuelos majestuosos del águila real y la
perdicera, así como el halcón peregrino y el alimoche. En las
cercanías de Iznájar encontraremos el bello paraje de la garganta
del río La Hoz. En el macizo de Cabra, en las proximidades del pico
Lobatejo y Abuchite, los vuelos del buitre leonado serán
protagonistas altivos junto con las collalbas.
Los cursos de agua son escasos, dado el índice de filtración de las
masas calizas, destacando sólo los ríos Anzur, la Hoz, Bailón y
Salado. Por la misma razón son numerosas las fuentes y manantiales.
No obstante, en los límites del Parque hallamos el río Genil y el
embalse de Iznájar.
El Parque Natural de las Sierras
Subbéticas presenta diferentes rutas senderistas y de montaña que
permitirán comtemplar la belleza y singularidad de este espacio
ecológico, rutas que posibilitan el conocimiento de una fauna y
flora de gran variedad.
La
vegetación de esta superficie protegida, típicamente mediterránea,
es rica en encinas y quejigos, dándose también los arces y almeces.
Uno de los grandes atractivos del Parque es la existencia de
numerosas especies endémicas -ibéricas, béticas, norteafricanas y
locales- y de otras cuyas floraciones se suceden a lo largo del año,
como los lirios, los narcisos, las peonías o las orquídeas; junto a
ellas destacan una serie de arbustos de gran belleza como el
lentisco, retama, romero y el acebuche entre otros.
Entre la fauna
cabe destacar mamíferos como el gato montés, el jabalí, el zorro
común, el erizo europeo, siendo el más peculiar el musgaño de
Cabrera, que tiene en este enclave una de las distribuciones más
meridionales del continente. La aves tienen una fuerte presencia con
la collalba negra, la abubilla, el abejarruco, el cuco, la perdiz
roja, el escribano Montesino y los vencejos común y real. En los
afloramientos y roquedos calizos, son de destacar el águila real, el
buitre leonado, el águila culebrera, junto al halcón peregrino; éste
último es el emblema del Parque Natural de la Sierra Subbética.
Otras rapaces son el cernícalo común, el buho real, la lechuza y el
mochuelo común. Existen también interesantes ejemplos de reptiles
(la víbora hocicuda y el lagarto ocelado) y de crustáceos como el
cangrejo europeo, así como anfibios del estilo del gallipato, el
sapillo pintojo, la ranita meridional, la salamandra, etc.
Finalmente hacer mención a la gran variedad de mariposas.