|
La villa de Iznájar
|
|
|
|
EN ESTA PÁGINA |
|
|
|
página alojada por
|
|
| |
EL
CASTILLO DE IZNÁJAR
El
Castillo árabe se levanta en lo alto del cerro que corona la villa.
Partiendo del núcleo original, construido a finales del siglo VII,
los árabes se asentaron en él, constituyendo desde entonces un
bastión importante durante los siete siglos largos que se
mantuvieron en Iznájar. Las crónicas árabes lo mencionan muy
pronto, en el año 886, durante la rebelión por estas tierras del
muladí Omar ben Hafsún, contra los emires omeyas de Córdoba. Es
asaltado en varias ocasiones y su población sufre el rigor del poder
central de al-Andalus. En el siglo XI fue capital efímera de un
reino Taifa, lo que no impidió que su importancia fuese en aumento.
Un siglo mas tarde ya contaba con una amplia población y un mercado
muy frecuentado, por lo que cabe pensar que el pequeño recinto
primitivo había sido ampliado, sus murallas ocupaban el actual
barrio de la villa. Los almorávides se instalaron en él levantando
una torre de entrada en recodo, ejemplo de la arquitectura militar
de la época. Desgraciadamente esta torre fue derruida para utilizar
sus piedras en la construcción de la Plaza Nueva.
Pocas noticias tenemos del periodo almohade, aunque por estas fechas
parece ser que Iznájar era una plaza importante del reino. Con la
creación del reino nazarí de Granada queda en la frontera siendo
pieza apetecida de los conquistadores cristianos, que lo sitian en
numerosas ocasiones. En una ocasión logran vencer la resistencia de
los habitantes, cuando Pedro I, en 1362, para ayudar a Muhamad V,
toma la plaza tras una dura batalla. Poco pudieron saborear la
victoria, pues en 1366 Muhamad V, repuesto en el trono de Granada,
reconquista la plaza para los musulmanes. Como cabecera de un
distrito importante del reino nazarí, uno de los iqlim citados por
al Jatib es el de Hisn Ashar, se mantiene hasta que las tropas de D.
Pedro Fernández de Córdoba, logran vencer a los últimos habitantes
musulmanes de la villa en 1.434. En ese momento el rey D. Juan II de
Castilla otorga el alguacilazgo de la villa a este caballero y años
más tarde le concede a su hijo y sucesor D. Diego Fernández de
Córdoba, el titulo de Vizconde de Iznájar, con lo cual la
población iznajeña se convierte en pueblo de señorío, manteniendo la
relación con esta Casa nobiliaria hasta que en 1.991, su
propietarios (Los Condes de la Revilla) decidieron vender el
castillo a la corporación municipal.
A pesar de todos los sucesos narrados y de que nunca se ha realizado
obra alguna tendente a su conservación, mantiene en buen estado la
torre del homenaje, un aljibe en el patio de armas, el edificio
original, parte de la puerta de entrada y los muros y almenas que
rematan la obra. Se conservan de igual forma varias torres del
recinto amurallado de la villa. Lamentablemente se encuentra cerrado
al publico en espera de una restauración que nunca llega.
Nuestro actual Vizconde de Iznájar junto a sus padres, los Condes de
Cabra, tuvieron deseos de comprarlo para ejecutar su
rehabilitación e instalar en sus dependencias el archivo de la Casa
de Cabra, además de algunas obras de arte. No se si aún estaremos a
tiempo de aprovechar la ocasión que se nos brinda para que nuestro
monumento más emblemático pueda recuperar su antiguo esplendor... |
arriba |
|
| |
|
IGLESIA
PARROQUIAL DE SANTIAGO
La
iglesia parroquial de Iznájar, dedicada a Santiago Apóstol, está
situada en la parte más alta del pueblo, dentro del recinto de la
villa medieval. Se comenzó con el propósito de hacer una iglesia de
grandes proporciones, pero quedó el intento a mitad de camino. Se
fue edificando sobre la antigua, a la que debía sustituir, y de la
que tenemos algunas referencias. La iglesia vieja, al parecer, era
de una nave “con seis arcos atravesados por largo, de artesones de
yeso. Los techos de madera labrada no a lo primo, e tablazón”. Entre
1585 y 1591, no se le dejan de hacer reparaciones, mientras se
derriba la media naranja, que se estaba hundiendo. En 1.593 se hacen
obras de cubiertas, “esto mientras no se cubre de cantería la obra
principal que tiene a su cargo Domingo Hernández”. Ya dentro de este
mismo año, se deshacen posteles de la obra vieja y se traslada el
Santísimo Sacramento de la capilla renacentista.
La nueva iglesia
se comienza dentro del estilo renacentista que partiendo de Siloe,
cuenta en nuestra región con grandes cultivadores como Vandelvira y
Hernán Ruiz II. La parte que hay construida es de gran belleza y
pureza de estilo. No se conocen datos de la fundación del templo,
pero por su importancia, debió de ser empresa del obispado, en cuyas
cuentas figuran partidas referentes a su obra desde 1.579, aunque se
sabe que, en 1547, ya se estaba construyendo. No sabemos quien
estuvo desde desde el principio hecho cargo de las obras, ni
tampoco, de quién son las trazas. El maestro de cantería, Domingo
Hernández, natural del vecino pueblo de Loja, figura en las cuentas
del Libro de Visitas Generales del Obispado desde 1.579 hasta 1.593,
en que parece que murió. Por el estilo y por algunas visitas que
realizó, creemos que bien pudieran ser las trazas de Hernán Ruiz el
Joven.
|
|
arriba
|
| |
|
ERMITA
DE "LA ANTIGUA"
Ante
la necesidad de buscar una nueva ubicación donde dar culto a la
imagen de la Virgen de la Piedad, patrona del pueblo,
y dado que la ermita del barrio bajo se estaba cayendo debido a las
lluvias, quisieron los iznajeños edificar un nuevo templo. En
principio se pensó construir en los olivos del Nieto , pero debido a
algunas desavenencias,
el lugar elegido fue su actual emplazamiento que era llamado el
corral del concejo. Con trazas de Francisco Doblas, hermano mayor de
la cofradía de la Virgen de la Piedad, un viernes, 9 de junio de
1600 se puso la primera piedra del nuevo edificio , terminándose 3
años mas tarde, el sábado 19 de Septiembre e 1.603, fecha de
celebración de la primera misa.
Esta primera obra que realizó el maestro albañil llamado Contreras
el viejo no tenia camarín. La imagen de Ntra. Sra. De la Antigua y
Piedad se traslado a su nueva ermita el 23 de abril de 1.639 y se
terminaron las pinturas que decoraban los muros en 1.640. Poco
duraría esta primera obra pues en 1687 se encarga la reconstrucción
de la ermita , extramuros de esta villa, por haberse caído.
Alguna obra se había hecho ya en abril del 1685 por los maestros
alarifes públicos Francisco Muñoz el viejo y Francisco Muñoz el
mozo, consistente en sacar zanjas hasta los enmaderados, cubrirla
con ellos, hacer un tejado y otros reparos útiles, forzosos y
necesarios para su ejecución. La nueva iglesia tiene planta de salón
cubierta por bóveda de cañón con arcos fajones. Lo mas interesante
es el camarín de la Virgen , en alto, y casi tan ancho como la nave.
Tiene cuatro columnas en medio , que compartimentan el espacio en
nueve tramos cubiertos por bóvedas de arista y vaidas , excepto el
tramo central que lo está por cúpula con linterna. Cerca de los pies
de la iglesia se abre la capilla de Jesús Nazareno, con camarín de
yeserías barrocas, bastante bien labradas, aunque parece obra
tardía.
|
|
ermita
|
|
| |
|
EL
PÓSITO
El
Pósito de Iznájar está situado en la parte más alta de la población,
entre la parroquia y el castillo, conservado sin techumbre durante
bastantes años, ha sido recientemente restaurado. Actualmente el
edificio está dedicado a albergar la biblioteca pública municipal.
Como todos los de su género, se levantó en tiempos de Carlos III,
por intervención de su ministro Floridablanca, entre 1785 y 1786 ,
fecha esta ultima que figura en una de sus esquinas. El autor del
proyecto fue un gran arquitecto madrileño. Manuel Vera. Este
proyecto fue posteriormente reformado en detalles de poca monta por
los arquitectos cordobeses, hermanos Juan, Rafael y José López
Cardera y por Juan y José Zolilo Higueras, también hermanos. Realizó
la obra el maestro de albañilería Antonio Garrido de Iznájar.
Es una construcción de planta rectangular, con los muros de
mampuesto y rafas de sillería en las esquinas. Interiormente está
dividida en tres naves, separadas por arcos de medio punto, cinco en
cada hilera, con roscas de ladrillo, y apeados sobre pilares de
piedra. La puerta, muy de la época, es adintelada, con dintel y
jambas anchas y resaltados , y rematado el conjunto por una moldura
a modo de cornisa. Hay algunas ventanas casi cuadradas, con dinteles
de ladrillo y rejas simples. |
|
arriba
|
|
| |
|
LA
CASA DE LAS COLUMNAS
Una
de las casas señoriales que aun quedan en Iznájar de la que se
conserva la fachada se encuentra en la calle Cruz del Postigo. Unas
columnas de piedra a ambos lados de la puerta sostienen un
entablamento algo tosco. En la parte superior, sobre la puerta hay
una gran reja saliente y con labores artísticas, sostenida por
largos tornapuntas de hierro. A los lados , unos leones rampantes de
tosca factura, y sobre ellos, los escudos nobiliarios. Se sabe que
en el siglo XVIII alojó la antigua administración de los Condes de
Álbiz. Destacan en ella la reja central a cuyos lados están los
escudos de armas de los Salazar, según reza en el de la derecha:
“Armas y blasón de los Castillos y Salazar”.
|
|
|