La localización geográfica del municipio de Iznájar, situado en la zona más meridional de la provincia de Córdoba, encrucijada provincial de Málaga y Granada, ha hecho que sus manifestaciones de religiosidad popular se hayan mantenido intactas durante siglos. En ello ha influido también la valoración que los iznajeños han hecho de sus propias tradiciones desde antiguo, contribuyendo con su interés a su conservación y transmisión de padres a hijos. La Semana Santa en Iznájar tiene una peculiaridad plástica y estética que la diferencian del boato y     homogenización que suelen ofrecer hoy los pasos procesionales en otros lugares de nuestra geografía.

Judíos Romanos Maladrones

Su principal característica es la mezcla de religiosidad y cultura populares que se manifiesta de manera especialmente participativa y bulliciosa el día del Viernes Santo, en que Jesús Nazareno actúa como símbolo de identificación de toda la comunidad local. En Iznájar la Semana Santa se muestra como un fenómeno de enorme riqueza y complejidad pues en ella se ponen de manifiesto, componentes sociales, folclóricos (en el sentido de sabiduría popular), históricos, estéticos y emocionales, además de los puramente religiosos, dando como resultado un producto socio cultural consecuencia de su trayectoria a lo largo de los siglos.

Destacan por su singularidad y colorido los Judíos: Su atuendo es muy peculiar, además de varias veces centenario. Se trata de un morrión de flores de vivos colores, tocado de cintas prendidas a un ajustador bordado, careta muy expresiva de rostros feos que simbolizan la maldad de los deicidas. Visten media túnica, jubón a media pierna, capa corta, medias y botas o sandalias. Los Sayones, se diferencian de estos por una camisa floreada con encajes y por llevar en sus manos varas de zarza. La comitiva de la Judea está presidida por Pilatos y dos escribas llamados popularmente “Moñitos” y su esclava Claudia Prócula. Visten mantos y túnicas de época. Pilatos toca su cabeza con una corona de laurel.

Los Judíos El Cirineo

Los Apóstoles se cubren la cara con un “rostro” individualizado melena larga a excepción de Judas que la presenta más rala. Todos llevan la inscripción con su nombre sobre la cabeza. Procesionan majestuosamente en todos los desfiles. Visten túnica y manto de diferentes colores adornado de lentejuelas.

Los Apóstoles

Los Soldados Romanos constituyen otro elemento identificador de la Semana Santa iznajeña. Son una banda de cornetas tambores en la que además de los músicos desfilan Lanzas y Picas, dirigidos por un sargento, un alférez y un capitán. Participan jóvenes de ambos sexos, niños y niñas como en el resto de las Cofradías a excepción de la de los Apóstoles.

Los Romanos

María Magdalena y las dos Marías que portan en sus manos la corona de espinas y los calvos de la Cruz, van precedidas por un ángel.

La figura de Jesús Nazareno es una imagen de vestir, cuyas manos y cabeza son tallas en madera correctas articuladas y fechadas a comienzos del siglo XVIII. Su paso es de madera tallada y dorada, realizado por los hermanos Sánchez en Iznájar en 1950.

El Cristo Yacente del Santo Entierro es una obra tallada en madera policromada y articulada que en siglos pasados se utilizó para la realización del Paso del Descendimiento; es de la escuela granadina, tiene 140 cms de altura, fechada a principios del siglo XVIII. La urna que lo alberga es de madera sobre armazón de metal, adornada con motivos dorados.

La imagen de la Dolorosa que procesiona con él es una talla de madera y estructura de candelero, fechada hacia 1790. Su trono es metálico, revestido de madera policromada, con adorno de espejos alusivos a la Pasión.

Jesús Nazareno Cristo yacente La Dolorosa

El Santísimo Cristo azotado amarrado a la Columna, se trata de una talla en madera de tamaño menor que el natural, realizada hacia 1700 por talleres locales siguiendo una estética granadina. La imagen de la Verónica que le acompaña en la Procesión, es la imagen titular de la cofradía de Santa Marcela. Se trata de una imagen de candelero y brazos articulados, fechada en la segunda mitad del siglo XVII y de escuela granadina. Destacan la bandera y el estandarte de la Cofradía del Amarrado.

La imagen de San Juan es una talla de la segunda mitad del siglo XVII, perteneciente a la escuela granadina. Porta en su mano derecha un cáliz y en la izquierda una palma. Acompaña al Cristo de la Buena Muerte, imagen de escayola policromada y con cruz arbórea. También de factura reciente es el Cristo del Perdón y las figuras de su paso de San Juan y María, las tres de pasta de madera adquiridas en Olot en 1961. De la misma época es la imagen de Cristo Resucitado que sustituyó a la antigua procesión del Niño Perdido.

Los “rostros” de la Hermandad de los apóstoles han sido renovados a lo largo de los últimos veinte años, por el pintor Antonio Quintana quien ha realizado reproducciones de rostros nuevos que han sustituido a los antiguos, ya muy deteriorados. Igualmente se ha producido la ampliación y renovación de la Judea trazando nuevas caretas y restaurando las antiguas, manteniendo sus rasgos peculiares. Labor llevada a cabo por Rafael y Antonio Quintana.

 

Guía Semana Santa de Iznájar                                                                                                          Textos: Ramona Quintana Luque

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