su
obra
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En 1991, estrena su primer sainete
“Abuela que
vivirnos en los noventa”
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En 1992, estrena
“María, Piedad y
tres y las cosillas de Andrés”
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En 1993, presenta su primer libro
“Una docena de sainetes y un cuento”
y estrena
“Los aceituneros y
el novio de la niña”.
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En 1994, presenta su segundo libro:
“Los aceituneros y otros doce
sainetes” y estrena cuatro sainetes
“La casa de Remedios”,
“La consulta de Ortega”,
“¿A dónde voy yo?” y “Noche de
insomnio”.
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En 1995, edita su tercer libro y primero de
poesía
“Salmorejo poético iznajeño” y estrena dos sainetes
“El primo y Pepita” y
“El fontanero”.
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En 1996, presenta su cuarto libro, tercero de
sainetes “Viento del sur”
y estrena dos sainetes “La
Toñi y Joselito” y
“Doña Dorinda y Donato”.
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En 1997, entra en la Sociedad de Autores y
Editores de España. Estrena dos sainetes
“El bufete de Gustavo” y
“El nudo de retama”.
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En 1998, aparece su quinto libro, segundo de
poesía “A la orilla del
Genil”
y estrena el sainete
“Historias de ayer y de hoy”.
Es propuesto para entrar en el Catálogo de las Artes Escénicas
Andalucía, siendo aprobado el 8 de Septiembre de ese mismo año.
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En 1999, estrena
“La cana”,
“Cuatro cosas” y
“La partida”.
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En 2000, presenta su sexto libro de teatro
“Una familia andaluza”,
también edita, dentro de la Colección Los Libros de Castillo el
libro “Piedad la devoción de
mi pueblo”, que es la historia y anécdotas
biográficas de la Virgen de la Piedad. Entra en la Sociedad C.D.R.O.
y estrena tres sainetes
“Olor a romero”,
“Una familia andaluza”
y “De nuevo a Sevilla”.
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En 2001, presenta su octavo libro de teatro
“El misterio de la
loma”
y estrena el sainete
“Venga vino y
elecciones”
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En 2003, presenta
“El arriero de honor”
.
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En 2005 presentará "Ricardo Pavón Un
ilustre iznajeño."
próximos
libros a editar
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La termita verde (teatro)
-
Iznájar ventana poética
(poesía)
-
El pueblo habló (Historia
de Iznájar)
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Poeta con aires de trovero y autor dramático de sentires cotidianos
Conocí a Diego Ortiz Pacheco en el año 1.995
con ocasión de la celebración en Iznájar de unas jornadas de la Real
Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes.
Presentaba una comunicación titulada "Las referencias geográficas
en el Cancionero Popular de la Subbética", tema que le llamó la
atención, ya que la copla popular era y es una de sus aficiones.
Hablamos de nuestros mutuos afectos y de ellos nació la amistad que
todavía perdura. Por entonces, Diego Ortiz ya había escrito varias
decenas de sainetes y publicado tres libros, uno de ellos de poesía
con título bastante expresivo "Salmorejo poético izñajeño."
El tiempo que borra recuerdos, en este caso acrecentó amistades, ya
que en los años siguientes, nos hemos llamado en un par de
ocasiones, hemos asistido a las presentaciones de nuestros libros y
nos hemos intercambiado obra respectiva.
Mi amor y dedicación a la cultura popular, a
esa que nace del pueblo y permanece en su memoria y que pervive por
tradicionalidad oral, fue la que provocó mi sorpresa ante este autor
autodidacto quien me cuenta: "Yo estaba guardando cabras y le
decía a mi madre: Tráeme un cuaderno". Contestaba: "¿qué?" Y
lo que me daba hacía. Poesía o voy a escribir una película y
empezaba chin, chin venga escribir y las tengo allí guardadas, no
las he tirado siquiera. Sentado en una loma de esas sobre una piedra
y el ganado lo dejaba careando, cogía un papelillo. Ya aquello
tendré que rectificarlo porque no lo entenderé siquiera" Para
continuar: "Yo sólo he asistido a la escuela durante seis meses y
nunca he leído una obra de teatro. " Así empezaron sus primeros
escritos en prosa sus primeros trovos. Ya en Iznájar logra emplearse
como funcionario municipal: "Mi nómina en el Ayuntamiento es de
jardinero, pero es donde menos estoy, ayudo en las averías de agua,
en los motores que se estropean, electricidad, que si el camión para
una obra..."
Dando cauce a sus aficiones literarias innatas
colabora en "La Voz del Cole" en la Cofradía de la Virgen de la
Piedad y en otras publicaciones de las aldeas
comarcanas, hasta que un año, mientras tomaban unas copas, medio en
broma medio en serio, Rafael Doncel, tesorero del A.P.A., le lanza
el reto y petición al mismo tiempo de que se pusiera a escribir un
entremés cara la fiesta de la Asociación y si lo conseguía, él se
encargaría de montarlo y dirigirlo. No se lo pensó y en esa misma
noche: el año 1991,después de un intenso trabajo productivo creó su
primer sainete llamado "Abuela que vivimos en los noventa" y
según lo prometido fue representado. Abierto el camino de los
estrenos, en vista del éxito obtenido, empieza a escribir
frenéticamente y se van representado sus obras "María, Piedad tres
más" y "Las cosillas de Andrés".
En el pueblo, el éxito se va agrandando de tal
forma que cuando se pone en escena una obra suya está asegurado el
lleno total. Atrae a las personas sencillas y a intelectuales a
simples labriegos o a profesores universitarios. Uno de éstos, su
paisano Manuel Galeote, con cuya amistad nos honramos y estudioso
sobresaliente de Cristóbal de Castro, cuando asiste a una
representación, se admira de la capacidad expresiva de Diego, (a
quien sus amigos empiezan a llamar "el pequeño Álvarez Quintero"), y
le anima y ayuda a publicar su primer libro titulado "Una docena de
sainetes y un cuento" aparecido en 1993.
A esta publicación siguen varias más hasta
completar con esta última titulada "El arriero de honor" un
conjunto de nueve donde hay seis libros de sainetes, dos de poesía y
uno de investigación sobre la Cofradía de la Virgen de la Piedad.
Sus obras las suele ilustrar con fotos antiguas de su pueblo, -ya
lleva publicadas más de un centenar-, por lo que enriquece de una
forma extraordinaria sus producciones al añadirle unas ilustraciones
siempre atractivas y evocadoras.
Por publicar tiene algunos libros entre los
que se encuentran "Iznájar, ventana poética" de poesía, y
"La termita verde" conjunto de cinco sainetes situados en
tiempos modernos, de color menos rosa tirando para "verdes" como
Diego califica.
Además de en Iznájar, grupos de teatro de
Carcabuey, Valsequillo y Cabra han representado sus obras, además de
sus localidades de origen en muchos pueblos de la provincia entre
los que podemos citar Almedinilla, Villanueva de Córdoba, Belmez ...
Hasta la fecha es el único autor de la Subbética que aparece en el
"Catálogo de las Artes Escénicas". Con este curriculum no es extraño
que su Corporación Municipal bien pronto le dé el homenaje que se
merece.
Prólogo del libro El Arriero de Honor de
Enrique Alcalá Ortiz.
Cronista Oficial de Priego de Córdoba
Miembro de la Real Academia de Córdoba. |