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EL CASTILLO

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EL RECINTO FORTIFICADO DE LA VILLA 

puerta de entrada actual al recinto de la VillaEn el siglo XI y partiendo del castillo, se construyó un primer recinto fortificado, reforzado en el periodo nazarí, que abarca el barrio de la Villa, con las murallas más fuertes en las partes más vulnerables, o sea, las inferiores, donde el muro se refuerza con torres próximas unidas por el adarve y protegidas por la barbacana. Las torres y muros de este primer recinto fortificado son más fuertes hacia la parte Sur de la pendiente y acceso al mogote del castillo, y más débiles al Norte y Noreste, que lindan con los tajos abruptos del cerro, cuya naturaleza constituye en sí una fortificación natural.  De planta cuadrada, se encuentran adosadas a lo largo de la muralla, servían de plataforma para los arqueros ballesteros, honderos etc. y se sitúan lo suficientemente cerca para apoyarse mutuamente y evitar que el enemigo se acercara a la muralla para colocar las escalas de ataque. La Torre del Reloj y la de San Rafael se encuentran en la entrada a la villa. Otra existe frente a la Iglesia, en el patio interior de una vivienda particular y  dos más hay en la zona alta del cementerio, unidas a parte del lienzo de muralla, de forma semicircular, implantadas por los nazaríes quizás en época de Muhamad V.

El recinto contó con una torre de entrada que fue demolida hacia los años 30 para emplear sus piedras en la construcción de los muros de la Plaza Nueva. Constaba de dos puertas en ángulo, por lo que Torres Balbás la citaba como ejemplo de fortalezas de entrada acodada:

"Otra puerta hay en Iznájar (Córdoba), ingreso a su alcazaba, tal vez también obra almorávide, con recodo único; se entra con bóveda de medio cañón. Los arcos de entrada y de salida, pequeños, rotos sus arranques para ensanchar el paso, tienen alfiz. Las esquinas de la torres son de sillería arenisca y de mampostería el resto de los muros."  Torre de San Rafael

Así las vemos también estas entradas en la provincia cordobesa, en el castillo de Bujalance y en el recinto amurallado de Baena. Nuestra torre albarrana no tenia patio interior. Fue construida en época almorávide, cuando se generalizan estas torres-puertas con ingreso lateral, según el citado autor. Entrando a la derecha, se originaría una pequeña liza, donde el enemigo es hostigado y abatido por la citada torre, el adarve de la muralla y la barbacana que es una obra de fortificación situada frente a las murallas y protegiendo una puerta de acceso. 

El poblado de este primer recinto fortificado tiene ½ Hectárea de superficie. La actual puerta de acceso es obra reciente, está enclavada en el muro de la cerca, entre la Torre del Reloj y la antigua de entrada que actualmente sirve de cochera, dispuesta en ángulo recto con respecto al muro contiguo para acceder directamente a la iglesia evitando el recodo existente que no conserva el almenado. Tiene arcos apuntados de El Patio de las Comedias, antigua alhóndiga herradura. Dentro del recinto de la villa se encontraría la Mezquita y la explanada exterior a ella, que en un primer momento sirvió a los conquistadores cristianos para constituir la iglesia, sobre la que posteriormente se edificó la actual de Santiago. Había también  baños árabes y albacara, o cercado para el ganado. El recinto contó con una alhóndiga donde se realizaba el comercio permanente en las distintas tiendas repartidas por las calles del centro de la población. La venta de los géneros mas preciados tenía lugar en la alcaicería (al-qaysariyya), pequeño y bien guardado barrio mercantil. Fundaq dio origen a fonda y al-fundaq a alhóndiga. Aquí llegaban los productos traídos por gentes forasteras y desde aquí se repartían a los zocos (suq). Las alhóndigas servían a la vez de almacén de mercancías y hospedaje para sus propietarios. Normalmente se hallaban en torno y a poca distancia de la mezquita mayor. No se daban comidas ni tampoco había camas. Los edificios eran de escasa consistencia dispuestos de galerías cerradas en torno a un patio  cuadrado. La planta baja se dedicaba a almacenes y cuadras y las altas a alojamiento. Estos lugares sirvieron a partir de 1.531 como patio de comedias y a partir de 1.646 como corral de vecindad. El llamado el barrio de la Torre Patio de las Comedias, que aun se conserva, siguió existiendo tras la reconquista. Actualmente es una vivienda particular, adosada a parte de la muralla medieval. 

Hubo un segundo recinto murado, totalmente nazarita, que quedó reducido a las puertas y poco más; la de la Muela, la del Rey y el Postigo, quedando solo vestigios de la segunda. Contó también con otra puerta  al Noroeste de la que quedan restos empotrados junto a una palmera en una vivienda del barrio de la Torre, su flanco más débil, que posiblemente cubriría la entrada a la villa por la parte del Caganchuelo. Esta parte, ya de época granadina, fue construida naturalmente por el aumento de población urbana defendida por el castillo que ya a finales del siglo XV alcanzaba algo menos de 200 vecinos.



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